Holiday Season
No sé si sea difícil o por el contrario muy sencillo valorar las vacaciones decembrinas, la tranquilidad con que se llena la ciudad posterior a la euforia de compras de las primeras semanas de diciembre, misma euforia que llena centros comerciales y avenidas de ríos urbanos (tanto de personas como de automóviles).
Diciembre es un mes sumamente social, la gran parte del mes se va en comidas y cenas, de trabajo, familiares, de amigos. Aprovechamos para ver a aquellas personas que en el año no hemos podido, con los mejores amigos; intercambiamos además de regalos, buenos deseos y nos llenamos de buenas intenciones y propositos; lo más normal ya que a los seres humanos se nos facilita comenzar algo nuevo y comenzarlo bien a tratar de enmendar en medio del camino. Ejemplo es la lista de propositos de año nuevo que se ha vuelto un compendio de temas trillados como lo son hacer ejercicio, bajar esos kilos de más, ganar más dinero, viajar más, pasar más tiempo con la familia, visitar a aquellos amigos que viven lejos, ahorrar, etc. etc.
El punto no son los propositos, si no el valor e importancia que le damos a estos días. A veces necesitamos hacer un alto en el camino, salir de esa espiral en la que nos metemos durante el año y mirar las cosas desde otra perspectiva. Para la gran mayoría de los que vivimos en ciudades tan agetreadas recorriendo largas distancias todos los días, trabajando de sol a sol (por decirlo así, ya que la mayoría de las veces entramos sin luz de sol y salimos sin luz de sol), en las que las horas de la semana no bastan para la calidad de vida y los fines de semana la agenda se llena de eventos que si bien nos divierten no nos dejan mucho tiempo para atender aquellas pequeñas cosas que dejamos de largo cada día.
Por ello las vacaciones decembrinas son la pausa necesaria para la reflexión de nuestras acciones, para ver las cosas desde otro punto, con una visión más fresca, para llenarnos de energía con el descanso merecido de un año más que concluimos, para llenarnos de nuevos propositos no importando si los cumpliremos todos o no, porque lo importante habrá sido dar el primer paso de proponer (y que todo primer paso debe llevar a varios más que permitan concretar nuestros propositos, lo que nos hará sentirnos mejor al final del año).
And so it is... thanks for the holiday seasons
Etiquetas: Familia, Tradiciones, Vacaciones


